Foto por: Tony Solis
Foto por: Tony Solis

Foto por: Tony Solis

Por: Cristina Sandoval


Yui Kugimiya no es la típica japonesa que nuestro poco o mucho imaginario occidental nos ha establecido. Delgada, pequeña y pecosa, silenciosa en un principio, se dedica a observar todo a su alrededor, para después llegar a un Oxxo y comprar una botella de whiskey para empezar la fiesta. 

Nacida en Tokio en 1981, hija de padre ingeniero y madre artista textil, se mudó a Estados Unidos en su adolescencia para estudiar arte en la universidad de Yale, actualmente vive en Nueva York en un pequeño estudio en un almacén de Brooklyn. Yui es de las pocas artistas que no exponen sus credenciales antes de conocerla en realidad, no es sólo una artista, ella es un gato y es la antítesis de Hello Kitty. Aunque Hello Kitty en realidad no es un gato, es lo que una niña japonesa debe de ser, femenina, tierna y sin boca. Yui es un gato con una gran boca, opinionada con un gran apetito de comida y fiesta. 

Probablemente en su estancia aumentó algunos kilos y nosotros también, como mexicanos nos tomamos muy en serio el tratar de ser los mejores guías turísticos, no tanto de ir a las pirámides y llevarla a Coyoacán, sino llevarla a los mejores tacos al pastor y a los lugares más memorables para bien o para mal como elPatrick Miller. 


Yui se quedó en México por una semana, la razón de su visita fue con motivo de su solo show titulado Naked Table en la Galería Enrique Guerrero. La galería ubicada en la colonia San Miguel Chapultepec se llenó de enormes telas con manchas en tonos pastel, la idea de esta exposición era simular a simple vista un mantel blanco con manchas, pero con un giro conceptual. ¿Qué sucede si esas manchas son las que forman el mantel y lo blanco es la mancha? La idea consistía en generar una tensión entre los espacios negativos y positivos. Además de estas enormes telas, que enamoraron a muchos, Yui añadió cuadros de pequeño formato donde aparecían nubes, perritos y pollitos. ¿A quien no les gustan los perritos y pollitos? 


La exhibición terminó hace unos meses, Yui regresó a su casa, pero nos dejó increíbles anécdotas como películas donde involucran a pulpos gigantes y papitas sabor camarón, mientras nosotros la mandamos de regreso con una maleta llena de botellas de mezcal.

Actualmente Yui se encuentra trabajando en su próxima exhibición titulada Robot Open Sesame que se realizará éste 18 de enero en la galería Taymour Grahne en Nueva York.


Imágenes de la exposición cortesía de la Galería Enrique Guerrero.

Una semana con Yui